August 13, 2008

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid

Un sordo golpe irrumpió en medio de la noche en el tranquilo pueblo del norte. Mientras tanto...

 

-     Por favor Elena, ¡quédate mañana conmigo! ¡Me voy a aburrir muchísimo!

-         Anda... si al final no voy al pueblo de mi abuela te aviso.

-         ¡Vale! – Me contestó la chica rubia de ojos brillantes con una sonrisa de oreja a oreja, no pude más que sonreír.

 

Dirigí mis pisadas hacia María – Hacía ya un poco de frío.

-A mí me duele la garganta, ¡qué ganas de dormir!

 

Bajamos la calle que unía el pequeño río o la playa del mismo (como les gustaba decir a los habitantes) con el pequeño pueblo de llanura.

 

-         ¿Cómo que no le das una oportunidad al chico este?

-         No me gusta nada, he estado a punto de enrollarme con el amigo, pero no me convence... ¿sabes? – acalló repentinamente- creo que Mario ha vuelto con su ex – acalló del todo dejando atrás la sonrisa que había maquillado su cara durante toda la noche.

 

No sabía qué contestar, no recuerdo si lo hice. La travesía siguió su curso. Todo cuesta abajo sin encontrarnos una sola alma; los pocos que permanecían despiertos habían quedado en la pequeña playa, o bien estaban a punto de meterse en la cama. La dulce joven materializó en palabras lo que mis ojos acababan de detectar décimas de segundo antes. – Elena, hay un hombre de pie en el medio de la calle.

 

Efectivamente así era, una sombra negrísima se encontraba al final de la obscurísima calle sin farola que alumbrara más allá de medio metro alrededor de cada una. A mis ojos les costó detectar que efectivamente era una persona y no un objeto situado en medio de la carretera. – Está mirando fijamente. ¿Por qué no tomamos otro camino?

 

-         ¡Si es que no hay otro!

 

Reflexioné por unas décimas de segundo. Efectivamente, así era. – Tomemos la calle de la derecha, sale más abajo enfrente de tu calle.

 

Las dos, encabezadas por mi joven acompañante, tomamos la calle de la derecha y al asomarnos vimos como alguien, a lo lejos, se aproximaba corriendo, hacia nosotras. Vi cómo el pánico inundaba las, ese día, verdísimas pupilas – Elena corre ¡corre!

 

Las piernas no tardaron en reaccionar, no había más remedio que subir la cuesta. Ya habían pasado dos calles y mi compañera me llevaba un par de metros de distancia, miré hacia atrás. Vi una sombra, todavía a lo lejos. Realmente no sé si la vi o fue el pánico pero mi velocidad se iba reduciendo, mis piernas se mostraban pesadas y mis pulmones comenzaban a quejarse de la inacabable sucesión de calles cuesta arriba. No podría correr mucho más. – María, no puedo – dije sofocada contemplando las posibilidades. O bajar e irremediablemente encontrarme con nuestro perseguidor o bien subir e ir de vuelta al río. Vi un camión, pensé en escondernos en la parte de arriba; ya habíamos ganado unos metros. Saqué el móvil. No sabía si llamar al 112, no conocía a quien nos pudiera ayudar. Mientras tanto María ya había sacado su teléfono y marcado un número. Entre lamentos clamaba – Carlos... Carlos... cógelo... por favor Carlos...

 

Yo hice lo propio – Mamá... nos persigue alguien. – Ambas lo dijimos a la vez, oí la voz asustada de los dos interlocutores - ¡¿¡¿Dónde estáis?!?!

 

-En el taller de Camarero, ¡Carlos! ¡Ven aquí! – Repetí la ubicación, ni siquiera sabía dónde me hallaba.

 

De repente la marcha para, una pareja conocida sentada en el suelo. Damos explicaciones – Quedaros con nosotros, no os pasará nada y Carlos llegará en breve. - Estoy rojísima: de los nervios, de la carrera, ¿quién sabe?

 

Llaman y el coche amarillo baja la calle - ¡Te vemos!

 

Nos subimos al tres puertas, yo atrás. - ¿Dónde ha sido? – Preguntó el chico al que dejamos algo ebrio en el río pero que en ese momento parecía pensar con una cordura aplastante.

 

La benjamina contestó una ubicación que no reconocí. Bajamos en el coche, sin prisa, observando todo. Nadie en el pueblo. Un muro tirado. - ¡Hijos de puta! – grita entre lágrimas la más joven.

 

Llegamos con nervios más calmados al portal, el coche para y la todavía casi niña rompe en llantos. – Carlos, ha sido horrible... te juro que nos perseguía alguien. Ven con nosotras a casa, no te vayas solo, por favor... Carlos... por favor... - Él al lado y yo atrás, tratábamos de consolarla cuando ella gritó - ¡Está ahí! ¡No!

 

Él salió del coche, yo quise hacerlo, pero la benjamina no me dejaba. - ¿Porqué nos persigues? ¡Déjanos en paz! – dijo el chico enfurecido sin poder ver a quien se le presentaba delante. Yo no podía ver la escena, el cristal se hallaba bajo una capa de hielo creada por el frío nocturno.

 

-¡Carlos! ¡para! ¡Es el vecino!

 

El resto fue confusión: que si quedaros que voy a llamar a la guardia civil, que si porqué nos persigues, que si me habéis tirado el muro, que si nos has asustado, que si porqué huíamos, que si lo sentimos: ha sido una confusión.

 

Carlos vuelve a la playa. Subimos. Tras realizar una única llamada cada una nos metemos en la cama. – Elena, te quiero. – Y yo a ti pequeñaja, pensé mientras la abrazaba. Y nada puede ser más verdad.

 


Posted on 08/13/2008 4:16 AM Comments (1)

July 25, 2008

Bajo las estrellas

            Natalie se asomó a la ventana del pequeño piso del centro. No se veía ni una estrella, no era capaz de ver el firmamento. Un escalofrío le recorrió la espalda.

 

Pensaba en aquellos momentos bajo las estrellas y sólo sentía vacío; vacío porque todo hubiera pasado, tan rápido, tan fugaz; tan fugaz como las estrellas que habían observado cada noche.

 

Su mente se quedó en blanco y se vio a sí misma vistiéndose y saliendo a la calle. El frío que invadía la noche a pesar de ser todavía verano azotó sus piernas desnudas. Caminó deprisa, no se puede decir si para acallar sus pensamientos o para combatir el frío que sentía; ese frío interior que en ocasiones llegaba a quemarla.

 

Finalmente llegó al valle desde el que había visitado el firmamento durante años. Era estúpido estar ahí, sola, sin más compañía que los grillos y los búhos que de vez en cuando interrumpían el silencio nocturno. Miró alrededor, apenas podía ver nada puesto que no había llevado linterna y se había dejado guiar por un mero impulso.

 

Se sentó en una piedra. Todo era estúpido, no entendía porqué había ido allí, quiso llorar pero no lo hizo puesto que su orgullo se lo impedía a pesar de encontrarse sola, con sus sentimientos por única compañía. Miró al cielo nocturno y fue reconociendo las constelaciones una a una; no con sus nombres verdaderos, sino con los nombres que les habían puesto día a día. Oyó un crujir de hojas. Quiso levantarse sobresaltada pero, antes de que lo hiciera, unas manos conocidas recorrieron sus hombros. Sin mirar hacia atrás levantó la mano y la dirigió hacia la cara del visitante, la recorrió suavemente, los párpados, los pómulos, la nariz, la boca...

 

-          Se está bien aquí, ¿verdad? – dijo mientras retiraba sus manos y las apoyaba con cuidado sobre la dura roca que había elegido para sentarse.

-          Sí, Natalie.. hacía mucho que no venías por aquí.

-          Lo sé.

 

             El silencio acalló a los dos jóvenes. Una miraba las estrellas sin perder atención a los movimientos de su acompañante; el otro apenas sabía qué decir, era imposible hablar con Natalie cuando ésta se negaba.

 

-          Jorge, me gustaría que me volvieras a enseñar cómo se usan los palillos chinos – dijo Natalie-  esta vez prometo no tirar el agua.

 

Una pequeña sonrisa fue esbozada en la cara de ambos, quizá por las estrellas.

 

Venerupis


Posted on 07/25/2008 4:48 AM Comments (0)

July 18, 2008

Miedo

 

Estaba a punto de alcanzarlo, se encontraba a escasos centímetros de la punta de sus dedos, un paso más, sólo un paso más...

 

        Se despertó sobresaltada, el sudor empapaba su cuerpo desnudo. No podía apenas moverse, sentía como si hubiera estado horas corriendo; probablemente había estado removiéndose entre las sábanas durante horas.

 

        Miedo... miedo es lo que sentía, ya lo dijo aquel a quien amaba. Miedo... esa angustia que te oprime el pecho, esa aprensión a que no todo vaya como deseas, ese miedo insuperable que anula tu capacidad de decisión...

 

Venerupis

 

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"Confía en mí, nunca has soñado poder gritar y te enfureces, es horrible el miedo incontenible... Entonces ven, dame un abrazo." (Los) Piratas - Ultrasónica


Posted on 07/18/2008 5:25 AM Comments (2)

July 10, 2008

Tranquila amiga, tranquila.

Yacía sobre la cama, estaba bebiendo el champagne que habían comprado para celebrar su aniversario. Sorbo a sorbo mientras su compañero le acariciaba el pelo. Cayó dormida, entre feliz e inquieta. Ese día habían recibido una extraña llamada que le había inquietado.

 

El sol entraba por el hueco que dejaba la persiana, ya debía de haber amanecido varias horas atrás. No tenía conciencia de la hora que podía ser pero se sentía perezosa para levantarse a pesar de que debía haber pasado el medio día. Notó que su compañero se movía; se desperezó y se dio la vuelta despacio deseosa de verle, de besarle, de despertarle con caricias.

Su corazón se paró en seco, salió de la cama, el que le devolvía la sonrisa no era su compañero. Se dirigió a la puerta, estaba cerrada con llave.

-¿Buscas esto? – dijo el hombre entre juguetón y violento.

-¿Quién eres? – preguntó la mujer atemorizada por la situación.

-Clara, siéntate. Has debido de tener una pesadilla, pareces histérica.

-¿Quién eres? – repitió Clara de una forma más violenta, intentando controlar la situación.

-¿Qué te pasa? ¿No reconoces a tu propio marido?

-¡Tú no eres mi marido! ¿Dónde está Ricardo? ¿Qué le has hecho?

-Bebe un poco – dijo tendiéndola un vaso que tomó de la mesilla.

Clara pegó un manotazo al vaso mientras se dirigía a la ventana, no se abría, había puesto el pequeño candado que tenían preparado para cuando venía su sobrino.

-Déjame salir – dijo imponiéndose.

-En tu estado no te puedo dejar ir – la agarró fuerte y la tendió en la cama, ella luchó en vano. La ató, cogió la llave y salió a toda prisa de la habitación dando un portazo y volviendo a cerrar la puerta.

Clara yació así durante lo que le parecieron horas. Cuando dejó de oír al desconocido intentó desatarse. Tenía la boca seca, necesitaba beber. Lo último que había tomado era aquel champagne que le había llevado al sueño, ¿qué estaba ocurriendo? ¿Dónde estaba Ricardo? Lloró, lloró... hasta que se durmió del cansancio, era incapaz de desprenderse de esas cuerdas.

 

 

Abrió los ojos, no veía nada, era de noche. Notaba una mano que le recorría la espalda. Tenía la mente colapsada, había tenido una horrible pesadilla. Incluso le dolían las manos como si realmente hubiera estado atada. Se tocó la muñeca, dolía, dolía de verdad. Tenía una herida profunda. Se dio la vuelta sin querer hacerlo y entonces se sintió atrapada, no había sido un sueño, se vio forzada una y varias veces hasta que amaneció y fue atada una vez más. Pudo dormir un poco pero no lo hizo; no sabía qué estaba pasando, se ahogaba, no entendía nada, era su casa y no aparecía su familia, nadie. Y ella atrapada con ese desconocido y el silencio que torturaba su cabeza.

 

 

-Tómate estas pastillas – el desconocido le tendía unas cápsulas. Para ella que había estudiado farmacia era evidente que eran calmantes, la estaba drogando.

-¿Quién eres? – inquirió con toda la tranquilidad que pudo.

-Tómate las pastillas, sabes perfectamente quién soy.

-No, no lo sé y no quiero que me drogues, quiero saber qué pasa y dónde está Ricardo.

-Ricardo no está, simplemente. Olvídalo –Respondió a la mujer en cuyos ojos se reflejó el pánico.

-Oí gritos el otro día...

-Eran los vecinos.

-Mis vecinos están de vacaciones, no puede ser.

-Sal de la habitación.

Salió custodiada por su carcelero, en cuanto cruzó el dintel de la puerta se dio cuenta de que la habitación era una reproducción exacta de la suya pero que no se encontraba en su casa tal y como había pensado desde el principio. Se asomó por la ventana, no reconocía el lugar. Recorrió los pasillos, siempre seguida de cerca. No había rastro de más vida en toda la casa. Parecía que simplemente había estado viviendo el hombre allí.

-Ahora que has visto que el tal Ricardo no está, ¿te tomarás las pastillas?

-No. Quiero saber qué ocurre, dónde está... –dijo aterrada sin saber si escuchar o no la respuesta.

El hombre se acercó a ella y la acorraló contra la pared. Gritó, gritó todo lo que pudo y alguien la oyó en el piso de arriba. Se escucharon pasos apresurados y llamaron al timbre. Le selló la boca con un trapo que le ató rudamente y le condujo a la habitación donde le encerró bajo las palabras: “Si no te estás quietecita jamás recuperarás tu vida y vivirás siempre conmigo”.

Escuchó a través de la puerta. Era un hombre que preguntaba por el jaleo que había escuchado. Ella se quitó el pañuelo de la boca y volvió a pedir socorro. A continuación se escucharon más gritos, un portazo y un disparo. Se sentó en el suelo ante la desesperación. Allí permaneció varios días perdiendo la noción del tiempo sin tener qué beber o qué comer.

 

Llamaron al timbre; era la policía. Se escucharon dos disparos y un único grito. Pisadas apresuradas se acercaron a la puerta de su cárcel, estaban forzando la puerta. Dos policías se apresuraron a sujetarla mientras se desmayaba.

 

Cuando despertó se encontraba en casa de su madre y con Ricardo a su lado. Le contaron que había sido secuestrada. A Ricardo le habían pegado un golpe según entraron a la casa y ella había simplemente desaparecido. Al parecer el antiguo dueño del piso compartido estaba metido en drogas y parecía haber sido un ajuste de cuentas.

 

           Tres años después Clara paseaba por Camden Town. De repente visualizó el regalo perfecto para su hermana Andrea; era una reproducción exacta de una caja de música que había tenido de pequeña y que su hermana siempre miró con envidia. La única diferencia sería la pequeña muesca que tenía en la parte de atrás de la tapa pensó mientras acarició la caja y comprobó que la muesca que se había producido muchos años atrás, al dejar caer la caja en una pelea de las hermanas estaba allí. Levantó la vista con horror, allí estaba su raptor de nuevo, esta vez le sonreía mientras sostenía una foto de su hermana.

Venerupis


Posted on 07/10/2008 5:42 AM Comments (0)

July 8, 2008

6......

Érase una mujer tan tacaña, tan tacaña, que cuando se quemaba su casa en lugar de llamar a los bomberos les hacía llamadas perdidas.

Paguemos por recibir llamadas pues ello reactivará la economía ¿qué haré la próxima vez que me llame un teléfono desconocido? No coger el teléfono porque probablemente sea una compañía vendiéndome quién sabe qué. Y sin embargo podría ser que estuviera negando la opción de hablar conmigo a una persona a la que valore mucho que me llame desde una cabina o me llame desde el teléfono de un amigo porque no tiene saldo y necesita hablar conmigo al tener algún problema.

¿Qué es lo próximo? ¿Que nos cobren por recibir sms? Estrategia para obligarnos a pagar lo mismo a todos.

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- ¿Y si me volviera loca?

- Te acompañaré donde vayas.

Gracias por estos días.

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"Azul, como el sol en tu mirada como luce la noche más cerrada. Rojo como blancos son los besos que me mandas desde lejos... Las cosas que tengo no tienen precio las cosas que siento no tienen precio...ni desprecio...Y pienso ir a donde soñé... No voy a echarme atrás, y pienso ir... y pienso...y pienso...y pienso ir." (Colores/Ultrasónica-(Los) Piratas)
    

Venerupis


Posted on 07/08/2008 8:58 AM Comments (0)

June 21, 2008

Amanece pronto

El texto que encontrarás a continuación lo he escrito durante este invierno. Poco a poco, quizá esté muy fraccionado pero es una minihistoria que un amigo odiaba por ser de amor. No es mi historia: es la de Ana, lo digo porque algunos pensasteis que era mi historia. No he de negar que Ana en parte soy yo, al fin y al cabo la cree. Aquí la teneis recopilada, tiene final.

A esta entrada le pondría banda sonora: El equilibrio es imposible ((Los) Piratas- Ultrasónica).

 

11 febrero

Resfriado

Ana estaba sentada en el tren, llevaba toda la semana esperando ese momento pero no sabía porqué en ese momento se sentía insegura, intranquila y no tenía muchas ganas de estar ahí en ese momento. Era el día en que encontraría a aquel que mudamente amaba tras varios meses en el extranjero.

 

El tren iba despacio, llegaría tarde. No importaba, en ese momento no tenía relevancia retrasar el momento. En el tren había dos niños jugando a dar palmas. Ana recordaba su infancia y a aquel con el que pasó la mayoría de ella, le añoraba. No recordaba haber jugado nunca con él a esa clase de juegos, suponía que él los consideraría juegos de niñas, a esa edad, es normal. Pero esos niños jugaban y lo estaban pasando en grande, tenían esa confianza que ellos habían manifestado de pequeños. Todos pensaban que terminarían juntos de mayores pero en realidad ya casi no tenían relación y todo aquello no era para Ana más que un sueño.

 

El tren anunció Recoletos, esa era su estación. Ana salió al paseo del prado, allí era su cita y allí encontró a su hombre. Se saludaron, se dieron dos besos y caminaron como quien no ve por dónde va hacia la plaza de Sol.

 

David estaba muy guapo, hacía tiempo que no le veía y ahora le veía de otra forma. Él había estado enamorado de ella pero Ana, que en ese momento tenía en su mente a otro chico del trabajo, había estado demasiado ciega para darse cuenta de su error y nunca hizo caso de lo que David dijo o hizo, sólo le veía como un amigo por estúpidos prejuicios.

 

Ahora David le contaba que estaba con una chica, Luisa, que se la presentaría más tarde que había quedado con todos, que podría reencontrarse con ellos y que había decidido irse a vivir con Luisa. Ana hacía como que escuchaba pero en realidad le hacían tanto daño estas palabras que prefería no escucharlas más que como un estúpido fondo para sus pensamientos.

 

Pasaron una tarde banal con los demás, Ana no se sentía agusto. El tiempo no era un buen compañero y el amor es como un mal resfriado, se pasará.

 

17 febrero

just a foreigner

Ana pensaba sentada en el banco de un parque en David y Luisa, les había visto tan felices... En realidad no pensaba, reflexionaba. Ella era la que había empujado a David para que pusiera entusiasmo en esa relación pues Ana en aquel momento estaba enamorada de Rubén. Lo de Rubén no había sido más que un romance pasajero, poco más que una fantasía. Cuando terminó Ana se sintió tan perdida que no tuvo más remedio que pasar unos meses en el extranjero con la esperanza de que el tiempo y la distancia devolvieran todo a su sitio.

 

No fue así, la distancia no hizo más que endurecer la situación. Ana cada día más enamorada y alejada de David y, de hecho, de la realidad.

 

De repente alguien la tocó la espalda, era María. Ana sonrió, al fin y al cabo eran amigas y se suponía que iban a pasar una buena tarde tras meses sin verse.

 

24 febrero

un aplauso

Ana se sentó sola en el parque a reflexionar. Estaba en aquel parque donde se había ido a pensar durante su adolescencia, se puede decir que era su lugar de retiro. Ya no sabía si la mala suerte era la que la acompañaba o si era ella la que se empeñaba en atraparla.

 

Al fin y al cabo había cosas peores en el mundo y ya las había experimentado ella misma, ¿porqué la dolía tanto esto?

 

01 marzo

un segundo

-Un segundo porfavor.

 

Ana se sentó en el banco, esa era la llamada más difícil que había hecho en su vida. Necesitaba respirar.

 

-Dime.

 

-Ana, ¿porqué me dices esto ahora?

 

-No pue...

 

-No Ana, no puedes aparecer del pasado y pretender que nada hubiera sucedido, ¿qué pasa que no que te das cuenta o qué?

 

-Yo sol....

 

-Ana, déjame, no quiero saber nada de ti

 

-Porfavor...

 

Ya habían colgado. Todo estaba perdido, ahora sí que había desperdiciado su última oportunidad.

 

El llanto llegó solo aunque no había sido invitado, el disimulo se había acabado, la vida estaba rota y Ana sentada en un banco en medio de un parque lleno de gente donde nadie la prestaba atención, donde nadie la consolaba y donde nadie la abrazaba.

 

20 marzo

Suerte

Ana estaba sentada en un banco del retiro leyendo un libro. Había quedado con una amiga allí pero se retrasaría un par de horas gracias a los típicos atascos madrileños. Era un día primaveral, el sol brillaba radiante, la hierva olía a recién cortada y los niños correteaban como si no lo hubieran hecho en toda la vida. De todas formas no debían de haberlo hecho en todo el invierno pues sus padres atemorizados por  el frío y los múltiples secuestros que habían tenido lugar en la ciudad no les habrían dejado salir.

 

Entonces Ana notó como una mano la daba en la espalda se dio la vuelta y vio a un chico de ojos verdes.

 

-Hola, te extrañará que te hable pero es que necesitaba preguntarte una cosa – dijo el chico mientras Ana le miraba con ojos inquisidores- no te llamaras Ana, ¿no?- Ana sorprendida respondió con un tímido sí- ¿No te acuerdas de mí?

 

-No, la verdad... no tengo ni idea de quien eres ahora mismo... - respondió Ana un tanto intrigada.

 

-Bueno es normal a mí me ha costado reconocerte pero te he visto leyendo ese libro y no podías ser otra –dijo el extraño mientras la regalaba una bonita sonrisa que hacía resucitar ese día aburrido- Soy Mario. Era el novio de Muna, tu compañera de piso en Alemania.

 

-¡Mario! La verdad es que yo no te habría reconocido, pero, ¿qué haces por Madrid? –Mario había sido el compañero de Muna durante un breve periodo de tiempo y Ana tan solo le había visto una vez que había venido a buscar a su chica a casa, ni siquiera sabía que era de Madrid. Estaba sorprendida, pero la agradaba esta extraña visita del pasado por raro que pudiera parecer.

 

-Pues para serte franco, soy de aquí. Bueno, de un pueblo de la sierra lo que pasa que no tuvimos tiempo de hablar y no te lo llegué a decir... ¿tú que haces por aquí? ¿Eras de Madrid no?

 

-Sí, pero realmente ahora estoy un poco de paso. Acabo de volver de Alemania y estoy un poco desubicada. No sé si volveré a ir allí o intentaré rehacer mi vida aquí. Oye, he quedado con una amiga, ¿quieres venirte?

 

-Claro, será un placer- respondió con la amplia sonrisa de la que ya Ana se sentía partidaria- al fin y al cabo yo también estoy un poco de paso. Estoy trabajando de nuevo aquí pero parece que me dejé algo en Alemania – ahora Ana también sonreía. No sabía porqué.

 

21 junio

A María

Mario estaba sentado en un banco cerca del pequeño piso de Berlín, llevaba una hora esperando, no había querido llegar tarde por si acaso. Esperaba a su compañera, la que lo había sido ya por siete meses casi desde el mismo día que se encontraron en el típico parque madrileño. Había conseguido entradas para ese musical que Ana se moría por ver y estaba deseando decírselo acompañando la noticia de un beso y una cena romántica. Por eso esperaba allí con paciencia a que Ana saliera de trabajar y se dirigiera con el pequeño coche al piso en el que vivían juntos desde tan sólo dos meses atrás.

Entonces la vió aparecer con un vestido azul celeste y unas sandalias para pasar el extraño calor que azotaba la ciudad durante ese extraño verano. La sonrió, ella no se dio cuenta de que era él hasta que se encontraban a tan sólo dos metros. Estaba preciosa, ya se la notaba la barriga aún con ese vestido que se había puesto para disimular.

La besó, eran felices, ¿qué más podían pedir?

Los fantasmas del pasado se alejaban y ellos eran cada día más sinceros, sí, en otro país, en el que se conocieron sin saber lo que pasaría. Simplemente por casualidad.

 

Venerupis


Posted on 06/21/2008 2:31 AM Comments (1)

June 19, 2008

El final

Pues este es el final de un curso, de un ciclo. Es oficial: soy medioquímico (y un cuatrimestre más, ¡qué conste!). A falta de conocer dos notas que seguro que aprobadas están. Por fin he vuelto al laboratorio después de dos meses sin pisarlo. Ha sido raro, llegar, no encontrar a la que me ha enseñado todo durante los pasados tres años y acoplarme a otra nueva persona, tener un espacio para mí sola ¡sí!

La verdad que no tengo queja desde que llegó el verano parece que todo va sobre ruedas. Lo único que me queda es que me digan una de las dos notas que faltan y sea suficiente como para obtener beca el año que viene. Entonces, seré todavía más feliz y no tendré miedo a irme de vacaciones teniendo que pensar si el año que viene podré irme también.

Pero para no hacerme ilusiones (que me las haré por el simple hecho de haberlo escrito) pues pensaré en que voy a aprender mucho con beca o sin beca (¡que bien cierto es!) y que lo bueno está por llegar ¡que está claro! (que Dublín nos espere con los brazos bien abiertos porque vamos a recorrerlo mil y una veces).

Siento si la entrada es aburrida pero no está mal que algún día escriba que estoy contenta y que incluso en cuestiones personales creo que podría irme bien en poco tiempo, ¿quíén sabe?

Demasiadas ilusiones para una persona tan pequeña. Tendré que empezar a asumir que el mundo no es tan de rosa, ¿por ello escribo en azul? De momento será rosa, por lo menos hasta que asimile que estoy de vacaciones y de vuelta al laboratorio.

Venerupis


Posted on 06/19/2008 1:48 PM Comments (0)

June 4, 2008

Soy ferpecta

"Rozamos la perfección"

Foto: tres chavales de 21, 27 y 21 años que se autodefinen como perfectos. El titular continua: "Javi estudia aeronaútica y tiene una nota de 9,9" es el susodicho el que decía que rozaba la perfección. Bien creo que no es que seas perfecto, sino que te aplicas y te mereces mucho ese premio así como tus compañeros, estoy segura pues es una carrera muy difícil. Pero por favor, no seas hipócrita, no lo seas para decir que te sacas esa carrera sin esfuerzo.

Y me imagino a mi hablando ya que he recibido dos veces esa misma beca y sé lo que diría porque ya lo he dicho muchas veces cubierta de verguenza cuando me han entregado cosas de esas: "me gusta y me aplico". Sí, está bien, ellos también lo decían, pero comenzaban diciendo que rozaban la perfección pequeño detalle que me ha llamado mucho la atención.

Por otra parte me siento triste, triste porque no voy a tener más una persona a mi lado que me diga ¡Vámonos que la vida es un tango! ¡la vida es un frenesí! ¿Qué es la vida una ficción...? ni que me cuente como eran las cosas cuando él estudiaba porque empezó físicas y se acuerda que de química daban las leyes de Boyle y Maryete. Y se acordaba de teoremas y me los decía, y gracias a él recordé normas matemáticas que yo, que todavía estudio, ya había olvidado. Le echaré de menos porque me enseñó a conducir con mucha paciencia, porque me animó a aprobar y me apoyó bastante cantando (incluso a Héroes cuando hizo falta) y poniendo las noticias económicas para "animar" la velada. Y más echaré de menos ese coche al que creo poder controlar. Al que ya aparcaba como si de frente siguiera. En fin, veremos qué pasa, habrá que seguir adelante. Les echaré de menos, todavía no sé si tomé la decisión correcta y eso me inquieta y, principalmente, me da miedo.

Voy a estudiar porque yo en concreto no soy perfecta ni creo estar cerca de serlo y aspiro a conseguir esta beca sin compensación económica, pero a recibirla ¿se compadecerán de mi aunque haya flogeado este cuatrimestre?

Avísenme cuando conozcan a alguien perfecto pues empiezo a tener verdadera curiosidad.

Venerupis


Posted on 06/04/2008 12:32 PM Comments (0)

May 28, 2008

Forse per colpa d'un altro?

¿No decían que era una luchadora? Parece que no, que me rindo... ¿cómo puedo echar la bronca a una alumna mía cuando a dos semanas del exámen dice que se rinde si ni yo misma puedo aguantar?

Venerupis (¿estado? Llorando, indignada y frustrada, encima este cuatrimestre vamos mal... ¿dónde estoy? Tendré que esperar a encontrarme. quizá yo no sea venerupis)

Escucho "morir todavía" (¿dónde se pierden los demonios de la memoria?) y recuerdo la ilusión que tenía hace un año con ciertos conciertos... curioso, porque mi mala suerte comenzó el 23 de marzo cuando recibía con ilusión unas entradas para un concierto. Pensaba que por una vez en mi vida podría ganar al parchís y no fue así. Por algún extraño juego del mundo siempre pierdo ¿Será que cuando me toque ganar lo haré estrepitosamente?

Venerupis


Posted on 05/28/2008 5:19 AM Comments (1)

May 20, 2008

Moldeando

Dicen que para verse a uno mismo no hay más que mirarse al espejo pero yo por alguna extraña razón debí de perder el mío porque soy incapaz de distinguirme entre tanta gente que me rodea. En algún lugar debí de dejar mi espejo, debí de dejarlo bien escondido para que nadie lo encontrara; pero ahora ni yo misma soy capaz de hacerlo, ¿qué haré? Desde hace un mes no me reconozco, no me encuentro por más que quiero. A veces he visto mi reflejo pero no he sido capaz de capturarlo más que momentáneamente. Espero con ganas ese viaje que hace que siga hacia delante. Quizá allí vuelva a encontrarme, ¿quién sabe?

Dicen que ese grupo terrorista se desomorona, ¿falsas esperanzas?

Dicen que Gallardón formará parte del equipo de gobierno, ¿dejará la alcaldía?

Y el mundo mientras tanto sigue igual de tranquilo,

Venerupis


Posted on 05/20/2008 11:30 PM Comments (0)

May 18, 2008

¿Porqué te vas?

Originalidad, originalidad.. eso es lo que me falta. Ayer nos presentamos en casa de mi hermana con 7 tunos (un poquito mayores, todo hay que decirlo) que cantaron canciones al futuro matrimonio. La idea, por supuesto, no fue mía. Quise colgar uno de los vídeos pero va excesivamente lento. Uno de los tunos llevaba una bata y una L pues estaba en prácticas.

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Tres chicas de 21 años atraviesan el dintel de la puerta que les conducirá hacia un mundo lleno de cómics y novelas gráficas. Una de ellas rápidamente se dirigirá a un chico y comenzará a hablar con él, las otras observaran y comenzaran a ojear los minúsculos tomos que se leen a la inversa, con curiosidad puesto que pocas veces se han parado a conocer este otro tipo de lecturas. Los otros dos siguen hablando hasta que la chica cae en que no ha presentado a sus amigas:

-¡Bueno ellas son amigas mías! ¡Pero no son frikies!

¿Mi cara? De asombro. Situación completamente similar a la vivida en octubre aunque esta vez no me produjo la misma inquietud que apenas me permitía dormir pensando en cómo la vida va transcurriendo y en el concepto que tenemos unos de otros, ¿me estaré acostumbrando a este tipo de clasificaciones?

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Nos queda por descubrir Vigo y, como dicen, agacharnos en la playa a recoger un tarrito de arena para traernos a Madrid y acordarnos de aquel sitio con playa que conocimos. Felicidad, hoy y siempre ¿puedo desearte algo mejor a ti Rosalía?

Venerupis


Posted on 05/18/2008 2:14 PM Comments (0)

May 9, 2008

Sirocco

El nombre de esa sala donde he pasado tanto tiempo viendo conciertos de los grandes desconocidos y conociendo buenos grupos (de los que evidentemente sólo me se yo las canciones pero que llevo en el mp3 como si fueran del canto del loco o de Laura Pausini). Cada vez que pienso en que guardo algunas entradas de estos conciertos (no se muy bien donde, pero las guardo) me sale una sonrisa a la cara. Es curioso las estupideces que me preocupan a veces. La música siempre fue mi vida, si hubiera tenido buen sentido del ritmo probablemente me hubiera dedicado a ello pero como no.. ¡a otra cosa mariposa! (y contentísima, ¡que conste!).

Que bonito es recordar cosas y mirar hacia delante y ver que gracias a la música conozco gente más afín a mi. De hecho, gracias a uno de Vigo y sin que él lo sepa o haya intervenido activamente he conocido a bastante gente muy afín a mi ultimamente. Con algunos se que mantendré una gran amistad, con otros no pasará de ser unos compañeros de fiesta de una época de mi vida que pronto quedará atrás. Y aún así sonrío cuando pienso en ellos, en lo frikies que son algunos y lo poco que presumen de ello. En los grandes objetivos que tienen en la vida y en las grandes personas que creo que son. Claro, si nos conocemos gracias a un cantante las primeras conversaciones fueron en plan ¿Cuál es tu canción favorita? ¿cuando lo empezaste a escuchar? ¡Si no le gusta a tus amigos cámbialos! (esto me lo dijeron a mi claro, que soy la alevina de todos).

Poco a poco pasas al ¿a qué te dedicas? ¿por dónde sales? Y al final terminas hablando de tus traumas infantiles con alguien como si le conocieras de toda la vida. Es curioso como con alguna gente sin tener que dedicar apenas tiempo a la relación, esta cala directamente, sin aspavientos, sin mirar hacia atrás, siempre hacia alante.

¿Será química?

Venerupis

 


Posted on 05/09/2008 2:48 PM Comments (0)

May 6, 2008

Endless dark

Anoche mi madre nos contó una cosa: a una chica que conocía (llamémosla Alba), arquitecto (que trabaja en una empresa que actualmente anda mal de fondos) la habían ofrecido un trabajo en un ayuntamiento y lo había rechazado para evitar ser pedida que firmara ciertas cosas (me explico: para no recibir sobornos y para evitar verse obligada a hacer ciertas cosas).

Va mi padre y contesta: "Joder, ¡es que la gente quiere ganar dinero sin tener responsabilidades!"

Esa es la educación que he debido de recibir y la que han debido de recibir la mayoría de la gente de mi edad con padres que no vivieron la guerra pero se creen que sí (y se declaran abiertamente de derechas o de izquierdas), con padres que han vivido el régimen franquista y la apertura de España...

Mi padre es así, todavía está decepcionado por la elección de carrera que hice porque químicas es una carrera de tercera (por lo menos). Para él como mínimo debería haber sido médico o farmaceútico (sí, es que son carreras tan diferentes... sin paro, en las que voy a poder desarrollar todos los conocimientos que aprenda...) y si soy químico por lo menos debería ser profesora de secundaría (¡como mínimo!) cuando yo no tengo ningún tipo de vocación docente y si estudio una carrera de ciencias es para dedicarme a ello. Para hacer una oposición me hubiera complicado menos la vida ya que hay miles de carreras que me hubieran dado acceso y no hace falta que nombre, todos hemos ido al colegio.

Y para haber sido alguien "en este país" debería haber estudiado actuariales o empresariales carreras que tienen una tasa de licenciados anual igual al del resto de carreras juntas y que, de hecho, en este país del sector terciario pues evidentemente tienen muchas salidas. Francamente, no quiero estudiar una carrera sin tener ningún tipo de vocación.

Se que habrá quien lea esto y diga: "Elejiste tu carrera de entre unos papelitos"

Creo que aunque no hubiera salido químicas la hubiera elegido igualmente, mi hermana dice que ya la había elegido desde el momento que terminé selectividad, pero necesitaba desechar las otras ideas. Quise hacer algo experimental, aún a sabiendas de que se me daría mucho peor que otras cosas. Como dice una compañera de clase: "dejarme hacer lo que quiera, yo ya tengo edad. Si luego estoy en el paro, si cobro el mínimo, si no me pagan peligrosidad, si lo más que llego es a ser informática (no lo digo porque no lo considere un trabajo digno, sino porque no tiene nada que ver con mis estudios, pero ya se sabe que cualquier licenciado que sepa matemáticas...), si vivo explotada toda la vida, etc, etc"

Será problema mío y sobre todo del estado. Probablemente terminaré yéndome a otros país donde sí se invierta en medicina, en seguridad, en investigación en general. Un país donde no tenga que plantearme (como ocurre constantemente en este y no hay más que leer entre líneas el telediario), al igual que Alba, si voy a tener que ser corrupta para poder ganar un sueldo que me permita vivir dígnamente de acuerdo al trabajo que proporciono a la sociedad.

Venerupis


Posted on 05/06/2008 11:04 PM Comments (1)

April 29, 2008

Si es un huevo y es frito, ¡mejor!

Hoy me he despertado con una noticia: "Ya pueden ustedes consumir aceite de todo tipo que no hay ningún problema. Estoy dispuesto a probarlo delante de quien haga falta. Estén tranquilos."

Fallo número 1: el ministerio de sanidad no levanta su recomendación y el ministro ya "asegura" que no nos va a pasar nada. Si razón no le falta, a corto plazo, ¿sabe el señor ministro lo que son los hidrocarburos? ¿No decían que era médico?

Fallo número 2: Claro, en pequeñas cantidades no pasa nada, y la botella, pues no se la va a tomar. Si le fríen un filete estén tranquilos que nada en poca proporción hace daño, no nos quedaremos sin ministro.

Fallo número 3: Por ahí rumorean que el aceite es vendido por marcas blancas de grandes empresas productoras. Aceite barato. El aceite no se estropea, ahora la gente no lo compra. Estén tranquilos, el mercado no se va a hundir, lo compraremos cuando nos hayamos olvidado del "accidente".

Cuestión: ¿cómo ese tío que no tiene dos dedos de frente es ministro? Es vergonzoso. Sólo pensar que es licenciado en medicina pienso que el dia que me pase algo no va a haber ningún profesional que me atienda ¿Es esa la clase de educación que estoy recibiendo? ¿Cómo un médico que se supone que vela por los intereses generales puede decir algo así hasta no estar completamente seguro? Creo que el señor ministro ha olvidado sus votos de médico.

Venerupis

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Mi minicity es: http://alchemista.myminicity.es/ ¡Aumenten mi población que el pobre químico se encuentra solo... Tranquilos ¡pronto dejará de explotar cosas!


Posted on 04/29/2008 8:58 AM Comments (1)

April 25, 2008

Mentirosa mentirosa

-Mamá, ¿mentir está mal? - preguntó el niño mientras caminaban por el paseo de la Alameda donde se había criado también su madre 20 años atrás.

-Pues claro, Alex - respondió la madre sorprendida.

-¿Y porqué mientes a Carmen? ¡Siempre la dices que está guapísima cuando luego vas diciendo que viste fatal! ¡Hasta papá dice que deberías ser menos exagerada!

-Pero hijo, eso no es mentir -contestó la madre molesta. Sobre todo por quién puediera oir la conversación.

-¿Cómo que no?? ¡Pero si no la dices la verdad! -dijo el niño todavía más molesto por lo evidente del asunto. Alex todavía no había perdido la inocencia y creía en el bien y el mal, algo que nadie sabía dónde había aprendido.

-Hijo, ya aprenderás con el tiempo que mentira y verdad son conceptos a la par que distintos similares. Y que decirle a alguien algo para que se sienta bien, sabiendo que no es la realidad, no es mentir - contestó la madre mintiendo dos veces (y así dijo toda la verdad).

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Si te sientes como un murciélago encerrado en una habitación llena de gente, donde es incapaz de orientarse por el ruido infernal de las personas. Si necesitas hablar de lo que sea, no dudes, llamame. Sabes que yo lo haría y que lo hice. Intentaré no fallarte, intentaré estar ahí, intentaré que seas feliz, porque con tu felicidad, sé que colaborarás a la mía (egoista que soy). Intentaré no decir de este agua no beberé.

Las gracias me las reservo para dártelas en persona. El otro día me di cuenta que es mejor, gracias por el regalo de cumpleaños. Gracias por estar ahí. Te debo una de gafapastismo.

Venerupis


Posted on 04/25/2008 1:57 PM Comments (1)

April 22, 2008

Amor apagado

-Tengo miedo, miedo a crecer, miedo a volar, miedo a soñar.

-Estoy contigo.

-Pero a la hora de la verdad... ¿no te echarás atrás?

-Somos amigos, nos conocemos desde hace mucho tiempo, ¿no?

-¿Y si..?

-Sigue adelante, te querré igual que siempre.

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Yo una persona que siempre dudo. Tú alguien que siempre estuviste seguro de todo. Te irá bien.

Eres un sol, yo también te echo de menos.

Venerupis

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A Camile: te di un consejo una vez, te dije que soñaras, que siguieras adelante y que fueras feliz rodeándote de los que quieres. Lo vuelvo a repetir. Gracias por todo. No me echaré atrás cuando tenga que estar contigo, no más. Siempre me tendrás a tu lado, para lo bueno y para lo malo.

Haciendo mias tus palabras, ¿hace falta decir por qué?

Espero no haberte defraudado.


Posted on 04/22/2008 2:09 PM Comments (0)

April 20, 2008

Interview with the vampire

Ese es el título mal traducido al inglés de un gran libro, ayy, ¡no intenteis pedirlo así en una librería en Inglaterra! Bonitos tiempos, grandes amigos ;-)

Sí, la de después soy yo... Me ha dado por recordar momentos antiguos, ¿qué hacer? Sono una ragazza molto cattiva, sono una ragazza che habita in un posto dove sempre è afoso.

No soy capaz de colgar un video en esta página. Para reflexionar: http://es.youtube.com/watch?v=Ct2L0JXE_AI

Está bien, me voy a heterociclar, que mañana no me libro.

Venerupis

http://www.los40.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=1534&docPage=5&ordenacion=asc&base=5

10.  elena   (16:49 h.)
¿Sientes que la gente va a comparar tu música en solitario con lo que hacías anteriormente con piratas?

No solo siento que vaya a ser así, sino que también espero que sea así. No nací en este disco. Llevo muchos años trabajando y sigo una carrera. Me siento muy orgulloso de mis años en Piratas, de mi trabajo y de mis compañeros. No es que no desee ser comparado sino que me gusta que se sepa de donde vengo, en su justa medida.

 

 


Posted on 04/20/2008 2:54 AM Comments (0)

April 19, 2008

Sólo palabras desnudas

Hoy ha sido un día estúpido. He pensado en aquel grupo de amigos con el que "jugaba" a ser una estrella de la música, a pesar de mi carencia de aptitud, he pensado en porqué no empecé a tocar un instrumento a pesar de que mis padres no quisieran y en parte me arrepiento. Yo solía hacer las mezclas, solía componer las canciones y hacer coros puesto que tampoco valgo para cantar, pero quería a ese grupo mucho, aunque el nombre fuera estúpido y sólo unos pocos lo recordemos. Tendré que acabar con esta conducta y acabar con las espinas clavadas en cuanto tenga tiempo.

Pero en este día he encontrado las redacciones del colegio. Una miniredacción ya la podeís encontrar en mi space de msn otra la pongo aquí. Esta la escribi con 13 ó 14 años y es lo único que me han querido publicar. Aquella profesora creía en mí e hizo que yo creyera en mí y que creyera que podría escribir algo decente. Esta redacción me la pidieron varias personas de la clase para leerla a solas pues palabras textuales: "necesitaban reflexionar". Recuerdo cuando la escribi. Los primeros 10 minutos escribí una sobre a una persona a la que la anuncian que se va a morir de cancer pero luego pensé hacer esto, en honor a una persona con la que ya no tengo relación, pero que en el fondo, aunque parezca mentira, me hizo espabilar en la vida. La redacción la conservo íntegra. El protagonista tiene nombre, David.

Un mes más tarde me dejé convencer de que el periodismo no era mi carrera y que debía orientarme hacia algo más científico. No sé si fue su capacidad de persuasión o el asco que siempre he tenido hacia la historia pero el caso es que me dejé convencer. Quizá podría haber sido mejor periodista que químico voy a ser, pero eso habrá que probarlo, ¿no?

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Interpretación libre: Mis últimas horas de vida

Tenía mucho sueño pero la luz del día ya entraba por mi ventana, no sé qué pasaría después pero estaba dispuesto a hacerlo. O era ese día o nunca sería.

Me levanté despacio, sumido en mis pensamientos. Desayuné un tazón de leche con cacao y unas galletas, no iba a tomarme algo de importancia cuando sabía que no me quedaban ni doce horas de vida, pero da igual, ya estaba planeado, no había vuelta atrás.

Esta mañana me vestí tranquilamente, o mejor dicho, hice todo tranquilamente, no merecía la pena acelerarse, después de todo a las ocho se terminaría todo.

No he dejado todo sin atar, antes de que alguien se vaya hay que atar todos los cabos sueltos, que no parezca una huída, aunque lo sea. Yo no he atado todos, ni en mi último día han salido las cosas como esperaba, pero eso ya no importa.

Hoy después de comer, se ha ido toda mi familia a ver una película al cine, una excusa perfecta para quedarme solo, aunque lo hubiera hecho rodeado de un millón de personas.

Son las ocho menos cuarto, pero no quería adelantar nada, todo hay que hacerlo a su tiempo, y aún no ha llegado la hora. De repente me acuerdo, no he escrito nada a Eva, ella se preocupará, lo sé, ella seguro que sí. Cojo un papel y empiezo a escribir: "Querida Eva...". Escribo durante dos folios, hubiera escrito más, pero ya son menos cinco, y he de preparar todo. Lo dejo sobre la mesa doblado, y escribo "Para Eva" con la mejor letra que consigo, aunque no sea muy buena.

Son menos tres... bajo a la cocina corriendo, abro el armario y cojo los calmantes que utilizo cuando tengo exámenes, o simplemente, me encuentro mal conmigo mismo. Subo corriendo a mi cuarto, aún es menos uno.

Echo un montón de pastillitas en mi mano, aún queda algo más de medio minuto, miro a mi alrededor, a mi cuarto. El armario donde está toda la ropa, la estantería con los libros, la mesa donde está el sobre, o mejor dicho, la carta para Eva, e incluso mis manos.

De repente llaman al timbre, me quedo un par de segundos mirando las pastillas, quizás debiera abrir... miro el relog, quedan dos segundos, uno... oigo la puerta abrirse, ya está, está hecho, se ha terminado todo.

Por unos segundos noto que caigo, oigo voces, o quizás risas, no lo sé, nunca lo sabre ya, se ha terminado todo.

Venerupis

Para que lo lea enterrada en vida, te ayudará a entenderme, aunque ya lo haces más que nadie. Te quiero mucho y, al igual que tú dijiste, no hace falta explicar porqué.


Posted on 04/19/2008 12:31 PM Comments (0)

April 18, 2008

Por tu felicidad, a costa de la mía

- ¿Te acuerdas de cuando caminábamos de la mano?

- Sí claro.

-¿No lo echas de menos?

-No, eso quedó atrás, ahora tú debes cuidar de Alex sola. Yo me iré a París en un mes y no nos volveremos a ver. El crío es tuyo, no mío.

-Pero él te quiere.

-No importa, ¿acaso es eso importante?

-Per....

-Soy humano y debo buscar mi bienestar aunque en ocasiones sea a costa de la felicidad de los demás. No importa si soy cruel u otra cosa, no me siento capaz de valorar lo que tengo aquí hasta que recorra peores caminos. Eso debe ser lejos de vosotros. Lo siento, quizá en un tiempo todo vuelva a ser como antes- y lo dijo como tal a la vez que se alejaba poco a poco, pero sin más prisa que antes.

Venerupis

Un atentado más y las calles de Madrid me siguen pareciendo igual de vacias que siempre, ¿llegará un momento en el que nos conmocionemos y nos demos cuenta de que ese camino no es el correcto?


Posted on 04/18/2008 3:46 AM Comments (0)

April 17, 2008

El agua vuelve siempre al mar

Aunque ya esté publicado en otro lugar. Lo único que quiero es recordar que este fue mi primer blog aunque lo abandoné por un año y medio. Borré lo anterior, nunca importa.

Magia

Eva y Jaume estaban tumbados en el patio de la primera. Era uno de esos días primaverales en los que no apetece hacer mucho y si lo tienes que hacer no lo haces cuando estas en esa edad en la que vas al instituto y nada importa más que los amigos. Sólo tomaban sol, y ellos eran amigos desde hace muchos años.

 
-Eva, ¿tu crees en la magia?- preguntó Jaume mientras señalaba al cielo como dibujando la forma de una nube que pasaba en ese momento.
 
-¿Magia? Eso no existe- respondió Eva ofendida por la inocencia de su amigo.
 
-¿Porqué no?
 
-No creo en fantasmas, zombies o brujas- dijo Eva como quien explica algo a un niño incapaz de comprender porqué debe irse a la cama.
 
-Pero eso no es magia, sólo es fantasía.
 
-¿A qué magia te refieres pues?- en este momento la chica se sintió estúpida, Jaume era su amigo desd hace muchos años, ¿cómo había podido pensar que creía en la fantasía?
 
-Pues a la magia, la magia que hay en el mundo, la única que existe- contestó su amigo con cariño y comprensión.
 
-¡Jolín Jaume! ¡Cada vez dices cosas más raras!- respondió Eva entre confusa y molesta.
 
-Ven conmigo, te lo mostraré- se dirigieron al luminoso estanque donde habían compartido tantos juegos de pequeños- cierra los ojos y piensa en el lugar más bonito donde hayas estado.
 
-¿Y de qué servirá?
 
-Simplemente servirá, confía en mi- y entonces la regaló una de esas sonrisas en las que se nota que apenas había dejado atrás su infancia mientras la agarraba las manos con seguridad.
 
Eva cerró los ojos sin saber qué pensar y de repente se vio transportada a los lagos donde habia pasado los veranos con sus padres y allí estaba. Allí estaba con Jaume correteando, intentando pillarle y el muchacho dejándola ganar para que no se sintiera mal.
-Chicos, ¿quereis un bocadillo?
-¡Pues claro! contestaron ambos niños exhaustos.
Jaume entonces empezó a cantar y ambos lo hicieron por horas..Eva abrió los ojos... estaba de nuevo en su jardín.
 
-¿Y bien?
 
-No ha pasado nada- mintió Eva.
 
-Pero...-respondió Jaume sorprendido- ¿y la magia?
 
-No, Jaume, eso son cosas de niños- contestó la chica alejándose hacia la puerta de su casa- Ya nos veremos, tengo que hacer cosas.
 
Eva llegó a casa, la sensación había sido simplemente rara, la había gustado pero la daba miedo. No sabía cómo su amigo lo hacía pero había sido tan real... no como un sueño, no, como la realidad. Pasó la tarde ayudando a su madre y haciendo un trabajo. Procuró no pensar en su amigo al que tanto cariño tenía. Por la noche no podía dormir y miraba las estrellas por la trampilla del ático que tenía asignado como habitación. Entonces llamaron a su ventana;Jaume estaba en la casa del árbol.
 
-Eva, por favor, habla conmigo.
 
Ella salió con tranquilidad por la ventana y se sentó en la gran alfombra que años atrás habían extendido juntos para estar más cómodos allí.
 
-Y si no nos hubiéramos conocido de siempre, ¿me hubieras creido?- Preguntó Jaume nervioso. Verás, yo no quiero perderte.
 
-Yo tampoco a ti. Quizá deberíamos